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COSTA RICA: DIPUTADOS FANTASMAS

Por Fernando Zúñiga Umaña
Miembro del Colectivo Político Semilla

Los diputados deambulan entre oficinas, documentos y telefonazos. Son fantasmas malos, que se aprovechan de la pandemia y de la imposibilidad de que los afectados se junten y con antorchas lleguen a sus macabras residencias a quemarlas. Son fantasmas ignorantes, llenos de odio contra su propio pueblo, que sin conocerlos los eligió. Son fantasmas que nadie conoce, salieron de la nada, producto de una elección sui generis. Son espectros, aparecidos, imágenes etéreas que se dedican al mal. Sus malas intenciones, propias de esos seres fantasmagóricos, están acabando con la población, muchos más fuertes que el propio virus que se está propagando cada día más. Creen que no van a encontrar una oposición de masas ante sus políticas antipopulares.

Hacen y deshacen en la Asamblea, siempre consecuentes con el interés de perjudicar al pueblo y favorecer a las élites. Hoy están atacando a las universidades. Entre los fantasmas, hay infiltrados que se oponen a sus actos malignos, uno de ellos, el diputado Villalta, les ha dicho a los fantasmas que si el proyecto de ley que están presentando contra el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) fuera una tesina, les sería rechazada, textualmente expresó Villalta que «Si el informe del FEES fuera una tesina no le daría a sus redactores para pasar Estudios Generales. Su estructura empieza con las conclusiones, utilizan datos enteramente falsos y el texto consiste en puro copy paste de las actas de la comisión». Propio de la ignorancia y falta de criterios de estos fantasmas es que, en una Comisión de 44 miembros, 31 de ellos han aprobado tan indigno proyecto.

Mencionan en el informe que las universidades públicas deben ser parte del Plan Nacional de Desarrollo, asunto totalmente relacionado con la autonomía universitaria, el día en que sea así, las universidades pasarían a ser una ficha más con la cual pueden jugar los intereses políticos y las diferentes coyunturas. Y qué hay de las universidades privadas, ¿acaso lo que venden son zapatos? Un estudiante de una universidad privada invierte en sus estudios durante 4 o 5 años, podría estarlo haciendo en una carrera sin mercado, o de tal calidad que los demandantes no la requieren. Sus padres o el mismo estudiante han perdido su inversión. Pero a los fantasmas no les interesa molestar a los dueños de los grandes intereses privados.

Los fantasmas atacaron a sus opositores como históricamente lo han hecho; les han dicho que son protectores de salarios, de pensiones de lujo y, lo más repugnante, les dijeron que quieren continuar con la ideologización en las universidades e hicieron caso omiso a las críticas de fondo a un documento repleto de errores. Fantasmas sacando viejos fantasmas.

Lo más importante del informe de la Comisión es su generalidad, piden cosas, no dan criterios firmes ni legislan como les corresponde. Solicitan una normativa para regular el endeudamiento interno y externo de las universidades, donde por supuesto hay normativa, tanto a nivel interno en las universidades, como en el caso de la propia Ley de Administración Financiera en el caso del Título II referente a responsabilidades y obligaciones de informar.

Además, se les «pide» a los rectores consecuencia con las metas de estabilidad fiscal del país y asumir la responsabilidad con la sostenibilidad de las universidades que lideran y ahí aprovechan para atacar las «cláusulas abusivas» de las convenciones colectivas suscritas, y para lograrlo quieren inmiscuir dentro de las universidades al Ministerio de Hacienda, al de Planificación y al de Educación, este último por supuesto debe estarlo y colaborar con el sistema de educación.

Esto es solo parte de lo que traman los fantasmas de la Asamblea, pero han venido haciendo diabluras, tanto que antes de la pandemia el país estaba a punto de una recesión, además de un escándalo político de grandes dimensiones. Elaboraron un proyecto fiscal que solo trajo problemas a los consumidores, en su mayoría asalariados, han estado pendientes de maltratar a los empleados públicos a través de una ley orientada a diezmarlos en cuanto a sus derechos adquiridos, se han metido contra los pensionados, calificando de lujo pensiones de cualquier monto, sin considerar que han sido generadas con el pago de parte de los pensionados durante tres o cuatro décadas de trabajo.

Hoy no les importa la pandemia, ya están muertos, ya apestan, no tienen de que preocuparse, lo importante es seguir haciendo el daño y complaciendo a las cámaras patronales y a los grandes empresarios del país. Este país ha dejado de ser feliz, no solo por la pandemia, sino por las intenciones de los políticos de convertir a la clase media en pobres y a los pobres en miserables.

Imagen principal por Fernando Zúñiga Umaña.

Fernando Zúñiga Umaña

Costarricense, estudioso de la realidad económico social y política nacional e internacional. Economista de formación básica, realizó estudios en la Universidad de Costa Rica y en la Flacso México. Durante más de 30 años laboró en la Universidad Nacional de Costa Rica. Actualmente es director del Doctorado en Ciencias de la Administración de la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica. Consultor privado en el campo de la investigación de mercados, estudios socio económicos.

Imagen principal por Fernando Zúñiga Umaña.

Fernando Zúñiga Umaña

Costarricense, estudioso de la realidad económico social y política nacional e internacional. Economista de formación básica, realizó estudios en la Universidad de Costa Rica y en la Flacso México. Durante más de 30 años laboró en la Universidad Nacional de Costa Rica. Actualmente es director del Doctorado en Ciencias de la Administración de la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica. Consultor privado en el campo de la investigación de mercados, estudios socio económicos.

 

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